Bienvenido



Si has llegado a este blog es porque estas buscando información de qué es un micropilote o un recalce, ya sea por temas académicos o porque te ves en la necesidad de usarlos para solucionar un problema de cimentación. Intentaremos, desde aqui, aportarte la solución o la orientación necesaria para solventarlo.

Queremos participar en todas las fases del proyecto, tanto para solucionar un problema de asentamiento como para definirlo, de manera que se plantee desde su redacción una solución viable y ajustada economicamente. Como en otras muchas disciplinas, no nos quedamos sólo en el mundo de los micropilotes, pudiendo aportar soluciones de otros tipos de cimentación (muros pantalla, pilotes, anclajes, etc). Para cualquier consulta, estamos a tu disposición. Nuestra dirección de correo electrónico es micropilotes.clg@gmail.com

lunes, 31 de diciembre de 2012

Año convulso, pero aqui seguimos....

Después de mucho tiempo separado por motivos personales, vuelvo a entrar solo para desearon a todos un feliz año nuevo y que, después de tanto sufrimiento, seamos todos capaces de encontrar nuestro camino.

Un saludo y......seguiremos.

miércoles, 10 de octubre de 2012

Gracias, amigo

Después de mucho tiempo y gracias a Juan José Rosas (geojuanjo.blogspot.com) le he podido explicar a mi hijo que son los pilotes y por qué algunas veces son necesarios.Me permito poner el enlace



Repito. Gracias, amigo.

Seguiremos.
 

viernes, 6 de julio de 2012

Encepados simples. Cálculo.


Este es un tema que tenía retrasado desde hace varios años porque, la verdad, para los encepados simples siempre he trabajado con encepados heredados. Cuando he hecho alguna incursión por la normativa siempre he encontrado desarrollos para encepados de más de un pilote pero nunca para este tipo. Y, claro, siempre me ha llamado la atención la diferencia entre el dimensionamiento entre uno y otro, sobre todo por lo siguiente.

Si bien interpretaba que, para un encepado doble o triple debían existir mecanismo de transmisión de cargas, con absorción de momentos en los casos que era indicado, para los pilotes simples siempre me encontraba con la misma pregunta: ¿y si quito el encepado y pongo el pilar encima del pilote? Que va a pasar, ¿qué se va a transmitir la carga del pilar al pilote? Y sobre todo, ¿por qué los cantos tan elevados?

Evidentemente, con la edad uno se vuelve más moderado y más reflexivo y, finalmente, me he atrevido a calcularlos. Ahí vamos.

El dimensionamiento de los encepados simples viene regido por el artículo 60 de la EHE "Cargas concentradas sobre macizos" y se diferencia porque este tipo de cargas sobre macizos constituye una región D. ¿Y qué es una región D? Es una región en la que no es válida la teoría general de flexión y no se pueden aplicar las hipótesis de Navier Bernoulli (en el proceso de deformación de una pieza, la sección recta permanece plana, idéntica a si misma y normal a la fibra media deformada) o de Kirchhoff (aplicable a placas).

En su defecto, y para hacernos las cosas fáciles (como siempre), para el cálculo de este tipo de regiones se admiten los análisis lineales, métodos de bielas y tirantes y análisis no lineales. El método que sigue la EHE es el de bielas y tirantes.

¿Cómo se modeliza? Recurramos a unos dibujitos, que los torpes los agradecemos mucho.

Se define una zona Ac como la total del macizo donde se aplica la carga y una zona Ac1 que es la zona donde donde realmente se aplica la carga (a1xb1 sería, en el caso del edificación, un pilar mientras que axb sería el encepado).

Lo primero. ¿Por qué aparecen tracciones? Porque se pasa de una superficie de carga restringida sobre una superficie limitada (la del pilar en el caso anterior) a una superficie mayor (la del encepado) que estaría en contacto con el terreno. Esta transformación se modeliza con unas líneas en forma de cuello de botella. Para compensar esta "expansión" de tensiones, el material desarrolla una tracciones que se oponen a este proceso. Esas son las tracciones que se deben calcular y las que producen el armado. Cuantifiquémoslas.

Lo primero que se tendría que hacer es comprobar la compresión de contacto, que puede tener un valor muy elevado de acuerdo a la siguiente fórmula:

Y Nd no puede ser mayor que el valor obtenido. Para poder aplicar esta fórmula la pieza de hormigón no debe tener huecos interiores y se debe cumplir que el canto debe ser mayor que la relación entre el doble del área del encepado y su perímetro (en la figura, el área del encepado sería axb y su perímetro 2xa+2xb).

En el caso de que ambas áreas no tengan el mismo centro de gravedad (la del encepado y la de la aplicación de la carga, cambiamos Ac por un área que tenga las siguientes condiciones:

  • el centro de gravedad será el mismo que el de la aplicación de la carga.
  • Debe ser homotética al área que transmite la carga (Ac1)
  • Debe tener el mayor tamaño posible estando limitada por Ac.

Para la comprobación, cambiamos Ac por este nuevo área Ac´.

Con relación al dimensionamiento de las tracciones, las fórmulas a emplear serán las siguientes:
 
José Calavera, en su libro "Proyecto y cálculo de estructuras de hormigón. Tomo II", hace una serie de aclaraciones que parecen interesantes y como este señor, para estas cosas (y no para otras-¡ay!, si yo hablara-) sí es de fiar, las pongo porque son curiosas:

  • Se pueden prescindir de las armaduras de tracción si la máxima tracción horizontal bajo la carga no rebasa la mitad de la máxima resistencia a tracción. El comentario tiene bastante juguillo, pero también tienes muchos condicionantes para poder aplicarla. Entre ellos, el que me parece más importante es de explicarle a la dirección facultativa que le vamos a poner un encepado sin armadura……Si lo intentáis, llamadme, que voy.
  • Propugna que las armaduras a tracción se deben distribuir uniformemente en la profundidad comprendida entre 0,1 a y a.
  • La armadura vertical se plantea como soporte de los emparrillados para mantenerla en posición durante el hormigonado. Se recomienda no utilizar diámetros muy finos para evitar problemas en la correcta disposición del hormigón.

En la siguiente entrada haremos el dimensionamiento de un encepado para que quede más claro.

Seguiremos.

lunes, 11 de junio de 2012

Pedro Pablo Mendoza


He retrasado esta entrada bastante, porque no sabia como enfocarla y en que términos redactarla. Mi amigo Pedro Pablo ha tenido que suspender la actividad de su empresa despues de casi 10 años de duro trabajo. Se lo han llevado por delante las dificultades de cobro del sector, lo ingrato de tratar con el personal pero, sobre todo, el desánimo.

Creo que no ha terminado mal porque ha tenido la inteligencia suficiente de parar a tiempo, no como me pasó a mi. Su vida seguirá.

No voy a decir que es una persona honesta (que lo es) o trabajadora y leal (que también) porque cualquiera que lea esto y le conozca lo sabrá. No voy a contar lo difícil que para una persona de su sensibilidad moral ha debido de suponer dejar a  "su gente" en la calle. Y ni siquiera me quiero imaginar el camino que va a tener que recorrer, las habladurías que va tener que soportar o el riesgo de caer en el desaliento pensando en lo que tenía, lo que podía haber sido y lo que no será.

No. La verdad es que voy a hablar de otra cosa. De lo que voy a hablar es del brillante futuro que te espera, Pedro. Porque gente como tú es necesaria y, sobre todo, conveniente.  La gente se va a acordar de tu empresa no sólo cuando haya que hacer un entubado en gravas en la zona de Alcalá de Henares.

Amigo, en mi casa se ha dicho tu nombre y se ha brindado a tu salud y a la de los tuyos. Aún con poco que ofrecerte, sabes donde me tienes.

Un abrazo.

viernes, 16 de marzo de 2012

Las verdades del barquero.

Que estamos en una época de crisis (inimaginable para muchos) en el mundillo de las cimentaciones especiales es evidente para todos los que vivimos que él; que  estamos pasando por situaciones que en otras circunstancias no parecerían irreales, también. Pero lo que también parece evidente es que hay que ir hacia adelante y buscar la mejor salida adecuándose al momento.

Estamos donde estamos, en mucha parte por nuestra propia responsabilidad, y lo que no podemos es contemplar las situaciones que nos gustarían sino, mas bien, planteamientos que nos permitan enfrentarnos a la realidad del mercado.

Pero como técnico, lo que más me preocupa es como se me escapan las oportunidades basándose en valoraciones técnicas muy por debajo a las que yo considero límites. ¿Y quién está equivocado? El mercado es el mercado y eso no tiene ningún tipo de discusión. Si alguien realiza el mismo trabajo por un menor coste, el que está fallando soy yo. Pero, ¿estamos todos vendiendo lo mismo?

Muros pantalla a menos de 21,00 € con lodos, anclajes temporales de 30 T a menos de 18 euros, el metro lineal de pilote tipo CPI-7 a menos de 6 euros. No se, me parece que no estamos hablando de lo mismo.

Quizás todos, clientes y técnicos, deberíamos pararnos para ver por dónde vamos y si nos gusta el nuevo paisaje. A mi, no.

Seguiremos.

martes, 28 de febrero de 2012

El CPI-4 (III). Más de las camisas.


Seguimos con los pilotes entubados.

En anteriores entradas estuvimos hablando de las distintos tipos de camisa: las camisas de doble pared empalmables y las camisas de un solo tramo. Ya quedó claro que es más barata la opción de utilizar camisas de un solo tramo, simplemente por rendimiento.

Pero hay una serie de problemas y de limitaciones que estas camisas que en el caso de las empalmables no se producen. Veámoslas.

Primera: no se puede utilizar este tipo de entubación en todos los terrenos. ¿Por qué? Pues muy sencillo. Las camisas de un solo tramo vienen limitadas básicamente por la altura a la que puede subir la mesa de perforación. En el caso más extremo es si el terreno se cayera durante la perforación desde la cota inicial (la de asentamiento de la máquina) con lo que la longitud máxima de camisa que podríamos utilizar sería desde la cota cero hasta la cota de máxima altura de la mesa de perforación. Excepto en máquinas muy grandes esto significa un altura comprendidas entre los cinco y los ocho metros. Luego ya hay un primer tipo de pilotes que no podríamos hacer: todos los pilotes en los que el derrumbamiento se produzca desde la cota cero hasta a una profundidad mayor que la altura máxima que puede llegar la mesa de perforación.

Segundo: ¿y si el terreno no se cae desde la cota cero si no desde un poco más de profundidad? Pues conforme vaya pasando esto, iríamos aumentando el margen de longitud del pilote que podíamos ejecutar. Por ejemplo, si tenemos que ejecutar un pilote, entubado, de quince metros, en el que el terreno se cae desde la cota -4, y la máquina me permite subir la mesa de perforación hasta los cinco metros la máxima longitud de camisa que podría introducir en el terreno para contenerlo sería de nueve metros. Si tienes la suerte de que el terreno deja de caerse antes de esa cota, lo puedes hacer con este método. Si no, ya sabes.

Tercero: estar es un poco más complicada, con lo que voy intentar explicar lo bien. Cuando se hacen piloto entubado y se mete la camisa para contener el terreno, realmente es estar excavando un pilote con sobre ancho, que es realmente el espesor de la camisa. ¿Qué significa esto? Que se producen problemas durante el proceso de hormigonado. Pero esto lo veremos en la siguiente entrada cuando hablamos del proceso de hormigonado de este tipo de pilotes. De momento, fiaros de mí.

Cuarto: hay determinados tipos de terreno que no se pueden ejecutar con una camisa de un solo tramo, por ejemplo los que tengan gravas y bolos.

Y la conclusión de todo esto es que hay determinadas obras que se contratan a precios baratos, en camisadas, ofertadas con camisas de un solo tramo, y que finalmente no se pueden ejecutar o hay que buscar alternativas más caras porque la empresa que debe ejecutarlo no dispone de los medios necesarios para hacerlo.

Y volvemos otra vez a lo de siempre. En algunas circunstancias, por intentar ahorrar algo de dinero, se contratan las obras a precios más baratos con empresas menos preparadas y finalmente le terminan costando más dinero tanto la empresa constructora como el promotor, sin tener ellos ningún tipo de responsabilidad.

¿Aprenderemos?

Seguiremos.

lunes, 6 de febrero de 2012

El CPI-4(II). Las camisas.



Vamos a hablar de los sistemas de camisa que se pueden utilizar en este tipo de pilote. Lo primero es que suelen ser camisas muy robustas porque no se utilizan sólo para contener el terreno sino también como útil de perforación.

Normalmente se recomienda que la camisa vaya por delante de la barrena de perforación al menos un metro, lo que significa que la introducción no se va hacer sobre terreno decomprimido sino sobre terreno natural y hay que utilizar el potencial de la máquina para poder ejecutarlo. Como primera conclusión, sea cual sea el tipo de camisa que vayamos a utilizar, las paredes deben ser “ robustas”, como poco. Ya veremos que dependiendo del tipo pueden ser de pared doble o simple. También hay empresas que optan por reforzar la parte inferior para facilitar la maniobra.

Básicamente hay dos opciones para elegir la camisa de perforación dependiendo del proceso de trabajo y de las condiciones del terreno:
  1. Camisas de un solo tramo.
  2. Camisas de varios tramos.

Las camisas de varios tramos tienen 1 ½ y tres metros, preparadas para irlas uniendo dependiendo de las necesidades de perforación. El sistema de unión entre las camisas condiciona bastante el rendimiento de la perforación. Son muy comunes en este tipo las denominadas “ camisas de enchufe rápido”. Os pongo a continuación una imagen del detalle de la unión de estas camisas.
Sistema de camisas de enchufe rápido
 
Ventajas: este tipo de actuación se puede utilizar en cualquier terreno independientemente de su naturaleza y de donde aparezca (a qué profundidad) el desplome. Si la perforación de entubación es muy grande su utilización es obligada.

Además con este tipo de camisa se puede hacer el mismo trabajo que con las camisas de un solo tramo. Entonces, ¿cuál es el problema? Pues, evidéntemente, primero que son más caras y, segundo, que el procedimiento de trabajo es más laborioso para los operarios. Y, creedme (lo sé por experiencia), una falta de predisposición por parte de los trabajadores puede terminar con cualquier tipo de iniciativa o de nuevo procedimiento que se ponga funcionamiento en este mundillo. Tener en cuenta que con las camisas de varios tramos los operarios tiene que trabajar “ …………..válgame el cielo a dónde vamos a llegar………”.

Otra de las ventajas de este tipo de entubado es que se puede utilizar con un oscilador (también se le llama morsa). Una morsa es un dispositivo hidráulico que permite, mediante giro y empuje, ir metiendo o sacando la tubería en el terreno independientemente de su longitud. Dada la fuerza que puede trasmitir la morsa a la camisa no hay riesgo de que se pueda quedar perdida en el terreno durante el proceso de perforación.
Morsa
 
Sin embargo, en el caso de las camisas de un solo tramo la perforación se hace de una sola vez. Las camisas se enganchan desde la parte de arriba y se introducen de una sola vez en el terreno. O sea, la secuencia de trabajo en este caso sería:
  1. Se pone primero la barrena y se perfora el terreno hasta que esté empiece a desmoronarse.
  2. Se desmonta la barrena y se coloca del útil para empujar la camisa.
  3. Se engancha la camisa con el útil, se coloca en posición y se empieza perforar. Mediante giro y empuje se introduce la camisa tanto como sea necesario. ¿es posible que la camisa se quede corta? En este caso sí. Por eso, tanta importancia el correcto análisis de los datos geotécnicos que proporcionan cliente. Pero siempre existe la posibilidad con este método de que la camisa elegida no sea la correcta y haya que ampliar que ampliar la longitud de la misma. En el caso de que sea más corta podría suponer un poco problema pero normalmente se soluciona dejando un tramo de camisa por fuera del terreno. Si es más de un pequeño tramo posíblemente haya que cambiar el método de hormigonado y hacerlo mediante cumpla. Esto quizá sea conveniente aclararlo más adelante.
  4. Una vez que se ha metido la camisa se cambia el útil de perforación, se vuelve a poner la barrena y se sigue perforando hasta el final. ¿qué pasa si hay un segundo tramo de derrumbe en el terreno? Pues que con este método solamente no se podría hacer; o se utilizan lodos bentoníticos o hay cambiar el método de perforación totalmente.
  5. El proceso de hormigonado también es especial. Después de meter la armadura y el tubo Tremie, se inicia el proceso hasta que el hormigón este a un metro o metro y medio por encima del final de la camisa. En ese momento se pega un pequeño tirón a la camisa para despegarla del terreno (para que no se quede pillada entre el terreno y el hormigón) y se termina el proceso. En cualquier caso dedicaremos una entrada posterior para hablar de este tipo de hormigonado.

Ventajas: son más baratas que las de enchufe rápido, requieren menos manipulación por parte de los peones y el procedimiento de trabajo es más rápido, o sea, se obtiene más rendimiento.

Pero una de las desventajas mayores es que no se puede utilizar en todos los terrenos dependiendo de la profundidad a la que se produzca el desprendimiento. Ni tampoco sería utilizable en el caso de que aparecieran más niveles de desprendimiento a distinta cota. Este sistema se basa en el correcto análisis de la documentación geotécnica aportada por el cliente. Os pongo un video de un pilote ejecutado con camisas de un solo tramo.

Seguiremos.

martes, 31 de enero de 2012

CPI-4. Una primera aproximación.

              

Es simplemente una imagen del proceso de intorducción de la camisa. 

Seguiremos